lunes, enero 16, 2006

Buceando en Acapulco, día 5...

Nos levantamos muy temprano ya que llegó una van a recogernos. Nos fuimos Elías, la Sani, la Vero y yo. Llegamos a un puerto en Acapulco, en donde nos probamos las gualetas que ibamos a usar. Compramos una cámara submarina para fotografiar todo y nos subimos a un barco. Partimos bordeando la bahía mientras la Sani y la Vero tomaban sol. Hay muchas casas de artistas famosos y políticos corruptos en la rivera. Son inmensas y todas con muelles privados.

Luego de salir de la bahía por el lado derecho, bordeamos y llegamos a una pequeña isla en donde nos detuvimos. Nos hicieron un pequeño curso, en donde nos enseñaron a respirar con el tanque, y que hacer en determinados casos de emergencia. Hay que aprender las señas también y después nos tiramos al agua. La Vero se puso a hacer snorkel y yo me undí con el grupo que hacía buceo.

Apenas tocamos el fondo, el guía encontró un caballito de mar y nos lo pasó. Cuando sienten peligro, su mecanismo de defensa es hacerse los muertos, así es que uno los puede tocar sin problemas. Seguimos por el fondo, y más allá encontramos un pez que parece roca. Tratamos de alcanzarlo como al caballito de mar, pero no pudimos. Luego tomamos unos erizos, unos cangrejos que parecen arañas, y nadamos entre los cardúmenes. Por mientras la Vero nadaba en la superficie y el guía le pasaba cosas que iba a recoger al fondo. Le llevó un pez globo, y después un pulpo que se le pegó en la mano. Luego subimos al bote nuevamente y regresamos a tierra.

Cuando salimos del muelle, pasamos a una feria a comprar recuerdos y otras cosas. Al final del día nos fuimos al "Hooters" con todos los chilenos a tomarnos unas ceervezas para despedirnos de Acapulco. Después partimos al hotel a dormir, ya que a primera hora volvíamos a Ciudad de México.