jueves, diciembre 15, 2005

Visitando nuevos barrios...

El Martes 13 nos levantamos temprano. Yo tuve una reunión a las 8:00AM en el café ubicado justo bajo las suites. A las 10:00AM me dijeron que tenía reunión en el edificio corporativo del cliente, que quedaba en Santa Fe.

Me dijeron que quedaba lejos, pero nunca pensé que fuera tanto. Dado lo largo del recorrido, pude ver lo que realmente es un taco: vías de 3 o cuatro pistas con todos los autos detenidos por varios minutos y a veces horas. Aproveché además de comprobar que si en Chile se respetan poco las leyes de tránsito, acá no se respetan nada... nadie anda con cinturón de seguridad, los límites de velocidad no existen... y lo más divertido: la simplicidad para solucionar los problemas con las señales. Supongamos que vamos subiendo por Kennedy en Chile. De pronto, en el desvío que había que salir, se nos pasa. Obligados a seguir hasta el siguiente desvío, dar la vuelta por alguna calle y regresar. Acá en México la solución es más simple. Se frena y se pone reversa. ¿Hasta cuando? Bueno, todo depende de cuanto te hayas pasado. Por supuesto que el problema es de los que vienen detrás tuyo, pues el conductor está demasiado ocupado como para hechar marcha atrás y además preocuparse de los autos que vienen en sentido contrario. Los taxis eso sí son muy baratos. Cobran aproximadamente $40 pesos chilenos por cada 250 metros (menos de la mitad de lo que cuestan en Chile). Esto es en un taxi relativamente bueno, ya que los hay más baratos (y también mas caros).

Luego de 45 minutos de viaje, llegué finalmente al edificio. Para hacerse una idea, era como ir a una empresa en Huechuraba. El edificio era inmenso, con cascadas y fuentes de agua afuera. Luego de todo un día de reuniones, regresé con un compañero mexicano y pasamos a almorzar. Para continuar probando cosas, decidí probar las enchiladas con mole. Las enchiladas son tortillas de maíz rellenas con pollo, cebolla, ají y alguna especie de salsa. El mole es una salsa mezcla de sabores difícil de describir. Tiene cacao, maní, ají, y otras cosas que no logré determinar. Todo esto forma una salsa espesa y obscura con la que se bañan las enchiladas. Todo esto se acompaña con una pasta de porotos molidos con un poco de ricota encima y lo que en Chile conocemos como Doritos. Luego de esto trabajé como hasta las 2:00 AM y llegué molido a la suite.

La Vero por mientras siguió recorriendo departamentos. Todo sigue siendo gigante, pero es el único tipo de departamentos que se consigue en un buen barrio. Ya nos vamos a decidir por alguno.